"...Y es quizás hasta una cuestión de física
cuántica... Contemplar lo no-medible, los recuerdos, el peso de la rutina, la
no-espacialidad del dolor, el no saber donde contener la totalidad de las
infinitas posibilidades de accionar...
Es el extraño aroma a impoluto tiempo que azota mis horas...
La cegadora vara que conservo para conocer a los otros... El cólera de la
espera, los besos que han partido, y el ingrato desconcierto de estar en
soledad... Y es el ingrávido estado del cuerpo que habito, la invalidez de tu
ausencia repentina, pero añeja...
Afuera y adentro mio se figura un vacío
"CUÁNTICO": Esos espacios que existen entre las partículas que
componen un átomo; y que casualmente son en su mayoría, los que predominan.
Pues entonces; ¿Ese Vacío no es mas que materia posible de atravesar?. Lo
intentaré. Cruzaré el umbral del abismo que nos separa, y aguardaré ser materia
sin vacíos, sin melancolía, sin tu música en mi cuerpo ni tus labios en mi
pelvis...
Y cuando cierren el ataúd, la tierra espesa y negra cobijará
tu próxima vida, hablarás con las raíces y te contarán secretos del inframundo;
te sumergirás en la noche eterna y la oscuridad reinará en tu sonrisa. Mientras
tanto, ahondaré en mi presente continuo, en lo efímero del amor, en la vida de
las orugas y en el misero velorio de hoy... Evocaré por última vez ese
imaginario que me traslada hacia nuestro primer encuentro dionisíaco, a ese
instante de caos que nos encantaría hasta tu muerte; y así, al menos por un
breve lapso, aliviaré la presión en mi estómago.
Los vestigios de lo que fuimos han iniciado su transmutación
lunar... Tu desaparición física es inminente; las gotas que se estallan contra
mis pómulos rosados se arrojan en un frenesí diario por un acantilado de
emociones, y aún así, no regresas. Y aunque no conciba tu invisibilidad eterna,
intentaré despedirme... Adiós Amor... Ya no perteneces a este plano..."